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Rogelio Cavalieri Iribarne, el “alma viva” de la Fadeeac

Pionero y visionario en el transporte, fue el fundador de la federación que nuclea a todas las cámaras. Y sus valores siguen hoy presentes, aunque él ya no esté.

Por Patricia Osuna Gutiérrez

Rogelio Cavalieri Iribarne es sinónimo del transporte profesional de cargas en la Argentina. Fundador de la Fadeeac (la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas), este pionero y visionario dejó bien marcada su huella. A tal punto, que desde la Fadeeac admiten que la entidad “mantiene hoy los valores de Cavalieri, su creador”. En un intento de homenaje (Rogelio falleció el 1º de septiembre de 2020), en TruckMagazine.com.ar nos propusimos reconocer su trayectoria de una manera distinta. Y para ello, entrevistamos a la secretaria ejecutiva de la Fadeeac, Betty Schanz, una de las personas que trabajó de forma más cercana con Rogelio. La entrevista completa con Betty, a continuación…

– ¿Cómo fueron los inicios de Cavalieri en el transporte de cargas?
– Rogelio empezó trabajando como transportista.
Se compró un camión muy usado de la década del ’50, de la marca importada Diamond. Transportaba materiales para construcción y cada semana viajaba cargado cuatro o cinco veces desde Olavarría hacia Buenos Aires. Luego se compró un Mercedes-Benz usado. En esa época, un camión más seguro y moderno. Rogelio tuvo su empresa, llamada El Rutero. Y llegó a tener unos cinco camiones, siempre dedicándose al transporte de materiales para construcción. Abrió una oficina en Buenos Aires, en el edificio del Pasaje Barolo, y desde ahí gestionaba su empresa. Hasta que lo dejó en la década del ‘90. Su esposa falleció un poco antes que él, y su hijo Pablo no tomó la posta de la empresa de transporte. Al contrario, decía entre risas y con cariño, “del trasporte se ocupa Rogelito”.

– ¿Cómo surgió el vínculo de Rogelio con la Fadeeac?
– En realidad, Cavalieri es el creador de la Fadeeac. En 1966 ya participaba de algunas entidades como la Delegación Olavarría, una cámara que había generado con transportistas que, como él, hacían Olavarría-Buenos Aires. En 1967 se creó la Fadeeac. Su objetivo era que se organizara una institución y que uniera a todas las cámaras del país, de una forma ordenada. Que pudieran tener una orientación bien institucional, un tema que Rogelio adoraba. La institucionalidad era una de las cosas que más le importaban. Así fue que en marzo de 1967, organizó en Alta Gracia, junto con otros transportistas de su conocimiento, una reunión donde tomaron la decisión de crear la federación con transportistas de cámaras ya existentes en el país.

– Y en todos esos años, ¿cuál fue el aporte de Rogelio a la Fadeeac?
– Fue su primer presidente y estuvo en ese cargo durante 28 años, hasta 1995
. Luego siempre mantuvo contacto con la Fadeeac como Presidente Honorario, por su carácter de creador. Además, era una persona con liderazgo, con su forma, su carácter e ímpetu, y su palabra. Por todo esto, la Fadeeac mantiene hoy los valores de Cavalieri, su creador. Rogelio siempre pregonaba acerca de la libertad de competencia, dentro de un marco legal de cumplimiento ordenado. Era la frase que ponía en todo y esa es la filosofía económica de la Fadeeac: una libre competencia dentro de un marco legal de cumplimiento ordenado. Es decir, no que cada uno haga lo que quiera, pero la competencia es libre y cada uno puede competir con sus cualidades. Toda la Fadeeac es esencia de Cavalieri y se mantiene la idea del creador.

– En 1992, cuando Rogelio aún presidía la Fadeeac, se creó la FPT, la Fundación Profesional para el Transporte. ¿Cómo fue esa idea?
– Fadeeac era una entidad sin dinero, que se mantenía con el aporte de la gente que estaba en la misma. Cada uno de los integrantes del primer Concejo Federal (Comisión Directiva) eran hombres con intereses comunes, iban hacia un mismo lugar, y dentro del estatuto de la Fadeeac todos acordaron como objetivo que la profesionalización era una de las cosas más importantes. Desde el inicio de su creación, la Fadeeac buscó lograr un transporte profesional y no como antes, que hablaban de “camionero”, refiriéndose al dueño de cinco o seis camiones que manejaba las cosas sin profesionalización. Mejorar todo eso era fundamental para Cavalieri.

– ¿Cuáles fueron los lineamientos con los que se creó la FPT?
– Uno de los objetivos de Cavalieri era tener una idea de la cantidad empresas que había en el país, de los kilómetros que recorrían los camiones, de las toneladas que transportaban en el año. Y así también ser profesional en eso. Saber por dónde vas, qué llevas, cómo llegás y aprender a ser un empresario profesional. Y a partir del empresario, profesionalizar al chofer. Muchas veces, el conductor es la cara que ve el cliente. Entonces, para Cavalieri ese chofer debía ser una persona instruida en el sector del transporte y para eso, se creó la FPT. Entonces, se profesionalizan tanto el dueño de la empresa como el chofer del camión.

– El Centro de Capacitación de la FTP en Escobar lleva el nombre de “Rogelio Cavalieri Iribarne” (foto arriba, en la inauguración). ¿Cómo recibió ese nombramiento?
– Claro, lleva su nombre porque él fue el ideólogo. Rogelio se sentía muy orgulloso y estuvo en la inauguración del predio en Escobar. Para él, eso fue coronar un logro después de largos años de lucha. En ese momento, apenas podía caminar, pero estuvo ahí, orgulloso y feliz.

– En sus últimos años, ¿qué le preocupaba a Rogelio?
– En la Fadeeac siempre fue consultor sobre muchos temas que ya había vivido, y se le pedía opinión. Participó más bien sentado y escuchando, algo valiosísimo. Le preocupaba e interesaba el orden. Que no se hiciera un uso desordenado de las empresas, ni nada que fuera ilegal o no institucionalizado.

– ¿Cómo se relacionaba con la tecnología?
– Rogelio fue bastante avanzado en ver a la tecnología aplicada en los camiones. Pensaba que la tecnología era interesante, importante y siempre buscaba algo nuevo y que sumara en seguridad, un tema que lo tenía fijo. Era una persona siempre actualizada, estaba al día.

– De su vida personal, ¿qué disfrutaba?
El fútbol, era hincha de Boca. Era amiguero y siempre estuvo relacionado con gente del sector o sus amigos, con los que se movía a diario. Le gustaba reír.

– Por último, ¿cómo lo conociste y cómo lo recordás hoy?
– Un conocido en común necesitaba ocupar un puesto en una cooperativa que estaba en el mismo edificio donde luego se organizó la Fadeeac. Estando ahí, colaboré con Rogelio desde dos años antes en toda la organización previa y creación de la Fadeeac. Siempre lo admiré. Nos peleamos mucho porque los dos somos arianos. Yo le decía las cosas como las veía y él retruque siempre estaba (risas). Colaboré mucho con él porque realmente lo admiro. Hoy él está lejos, pero sigue siendo el alma de esta casa, el alma de la Fadeeac

Rogelio falleció el 1º de septiembre de 2020. Fue presidente de la Fadeeac, entidad que él mismo creó, por 28 años, desde 1967 hasta 1995.

Betty, secretaria ejecutiva de la Fadeeac, trabajo muchos años cerca de Rogelio. Y lo recordó en esta entrevista con TruckMagazine.com.ar.

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