Kia K2500, un coreano entre generalistas

El pequeño camión se renovó para pelear de lleno en el segmento de transporte urbano hasta 1.500 kg. Bien equipado y versátil, es una herramienta competitiva.

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Por Federico Di Renzo
federico.direnzo@truckmagazine.com.ar

Luego de la crisis, en 2012 las automotrices comenzaron a repuntar. Algunas de ellas habían retrocedido a tal punto de quitar ciertos vehículos de sus listas de precios. Aquellas marcas que importan sus productos fueron las más afectadas, siendo Kia una más dentro de ese contexto. Pero la marca coreana resistió y le dio un lavado de cara a su K2500 para reforzar la imagen y reposicionarlo dentro de la categoría.

Con simples adaptaciones de su línea exterior, el pequeño urbano se muestra modernizado, a tono con la familia Kia. Un nuevo listón que abarca todo su frontal, un renovado paragolpes, ópticas con máscaras acordes al diseño y diversos detalles en su interior, son ahora sus principales reseñas. A su vez, cuenta con una caja provista por el fabricante nacional Bonano, con tres portones rebatibles que permiten un mejor acceso a la zona de carga.

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Puertas adentro son mínimas las modificaciones, con un equipo de audio dotado de reproductor de CD y entrada auxiliar, y un nuevo volante como los elementos de mayor notoriedad. Bien por Kia en ofrecer un vehículo comercial que cuenta con aire acondicionado, cierre centralizado a distancia con mandos en la llave (tipo navaja), levantavidrios eléctricos, respaldo central rebatible, y una presentación y calidad de materiales de lo mejor dentro de la categoría.

A un precio lógico teniendo en cuenta su posicionamiento y lo que ofrece para el usuario, el K2500 mantiene un valor final de 30.800 dólares, unos 260.000 pesos al cambio oficial vigente, y una garantía de 3 años o 100.000 km para esta única versión cabina simple. A esto, hay que sumar un óptimo servicio de posventa, una de las virtudes que poseen las marcas coreanas (ídem japonesas), donde Kia no es la excepción.

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JORNADA LABORAL
Subirse no es nada fácil. Si bien existen agarraderas y un diminuto apoyapié, por su concepción el conductor se sienta encima de la rueda delantera y se hace difícil el acceso al habitáculo. Hay que darse maña… Una vez ubicados, la posición de manejo es bien erguida, con una cómoda butaca tapizada en cuero y un volante que se sitúa en posición recta. Aceptable para usuarios de talla media.

La calidad y la ergonomía reinan en torno al conductor: los comandos están a mano y son de generoso tamaño. Puesto en marcha, el motor apenas es percibido (y eso que está ubicado debajo de los asientos…), con una puesta a punto muy lograda, ya que no se manifiestan vibraciones de la cabina y de los componentes. Sigiloso y de muy baja rumorosidad.

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La transmisión es una aliada del 2.5 Tci de 130 caballos. De seis relaciones, el comando es muy preciso y de recorrido corto, y se ubica bien a mano del conductor, lo que facilita su utilización en pleno circuito citadino. Elástico, el encargado de empujar el K2500 se asemeja más al de un vehículo convencional, con muy buenas recuperaciones y una respuesta que invita a pisar por demás el acelerador. Con carga no merma su rendimiento y los consumos se muestran contenidos.

La elasticidad se debe a su torque de 26 kgm, que se puede aprovechar a partir de las 1.400 rpm y hasta las 3.800 rpm, junto a un peso en orden de marcha que apenas supera los 1.800 kilos. En esquinas del centro de la “city porteña” se puede doblar en tercera sin perder respuesta y maniobrar sin inconvenientes mediante una dirección con asistencia eléctrica. A su vez, cuenta con ABS de serie.

A contramano de las prestaciones del conjunto mecánico, la suspensión delantera merece ser revisada. De esquema convencional, resulta por demás saltarina en calles desparejas. No así el tren trasero, que incluso cargado con 600 kilos mantuvo un comportamiento satisfactorio. Quizá y teniendo en cuenta la configuración del chasis y la cadena cinemática, se debería optar por una suspensión que evite el efecto rebote.

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La caja de carga, desarrollada por el fabricante Bonano, goza de ser un desarrollo nacional, mientras que resulta un complemento versátil para las tareas de reparto en espacios chicos. Con 3,11 m de largo, 1,63 m de ancho y una altura al piso de 0,73 m, cuenta con tres portones batientes: uno trasero y dos laterales (todos de 0,35 cm de altura) con cerraduras de fácil utilización que permiten agilizar el proceso de carga. En total pueden transportarse 1.500 kg y hasta tres pallets estándar gracias a sus dimensiones.

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